En 1993 sufrí un grave accidente en territorio argentino. Tras un mes en coma volví a la vida. Hoy, 20 años después, puedo transmitir un mensaje esperanzador y motivador que permita entender que en la vida todo es posible con fe, esfuerzo y dedicación, pero por sobre todo ganas de doblarle la mano al destino... Las charlas pretenden ser un incentivo en el trabajo, mejorar relaciones labores y personales.
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